- Un Siglo de Energía Solar

La energía solar es una energía garantizada para los próximos 6.000 millones de años.
Se calcula que durante el presente año, el Sol arrojará sobre la Tierra cuatro mil veces más energía que la que vamos a consumir, APROVECHEMOSLA!


España es privilegiada por su situación y climatología ya que recibimos al año unos 1.500 kilovatios-hora
de energía por cada metro cuadrado, en todo nuestro territorio. Es pues una fuente energética gratuita, limpia y casi inagotable, que puede liberarnos definitivamente de la dependencia del petróleo o de otras alternativas poco seguras o simplemente contaminantes.

El uso de la energía solar no es nuevo, de hecho el desarrollo de la energía solar data de fechas de más de cien años atrás, a mediados de la Revolución Industrial. Hoy la energía solar todavía se utiliza en dos formas básicas:


Solar térmica,
en donde el calor del sol es usado para calentar agua para uso sanitario, calefacción, piscinas,... o en el empleo de otros fluidos, los cuales manejan turbinas o maquinarias para crear electricidad.

• Fotovoltaica, en donde la electricidad es producida directamente del sol sin partes que se muevan.



- Sistema solar térmico

La finalidad de los sistemas solares térmicos es la transformación de la radiación solar en energía calorífica, que se puede aprovechar para consumo de agua caliente sanitaria, instalaciones de calefacción por suelo radiante y calentamiento de piscinas. Por lo general en los sistemas térmicos solemos encontrar los siguientes elementos:
EQUIPO CON SISTEMA DE APOYO INTERNO.
El movimiento del líquido dentro del colector se realiza sin necesidad de bomba., y se pueden utilizar diferentes equipos auxiliares, (eléctricos, gas...) cara completar la posible falta de sol y que pueden estar incorporados o no en el interior del acumulador.
EQUIPO CON SISTEMA DE APOYO EXTERNO MODULANTE
La caldera modulante nos admite el agua precalentada. De esta forma solo es necesario un pequeño consumo de energía externa (gas, electricidad...) para alcanzar la temperatura de consumo, es el equipo más eficiente.

Colector solar,
que es el elemento que capta la radiación solar y la transforma en energía térmica. Está constituido por una caja, normalmente de acero inoxidable, en la que se alojan los demás componentes, cerrada en su parte superior por un vidrio templado a fin de conseguir en su interior el efecto invernadero. Los componentes internos son: una placa absorbente de la luz, generalmente de cobre o aluminio, cuyo objeto es conseguir la mayor absorción posible de calor; un circuito de tuberías de pequeño diámetro (generalmente de cobre) por las que fluye el líquido de circuito cerrado, mezclado con un anticongelante para evitar el efecto de las heladas, y una capa de aislante térmico en la parte inferior. El conjunto va aislado con juntas de goma estancas para evitar pérdidas de calor.

Acumulador e Intercambiador de calor.
El líquido calentado en los colectores se transporta a través de un circuito aislado de tuber’as hasta el acumulador de calor, donde discurre el agua que se utiliza para el consumo, ahí se produce la transferencia de calor de un circuito a otro, y se almacena al objeto de que pueda ser utilizada en cualquier momento. Este acumulador consiste en un depósito generalmente de acero inoxidable, recubierto en su exterior por un aislante térmico.

Algunos fabricantes ofrecen la posibilidad de que el depósito acumulador vaya integrado con el colector solar, formando lo que se denomina equipo compacto termosifónico.

El sistema se completa con unas bombas circuladoras cuya función es hacer fluir el agua a través del circuito primario y secundario.


Utilidades
Los sistemas solares térmicos resultan apropiados para las aplicaciones domésticas e industriales en las cuales se requiere un calentamiento de agua. Las más típicas son las siguientes:
Agua caliente sanitaria para viviendas, hoteles, residencias, etc.
Calefacción por suelo radiante para uso doméstico, naves ganaderas, etc.
Calentamiento de piscinas.
En general se pueden aplicar a cualquier uso en el que se requiera agua desde 25¼C a 50¼C.

Ventajas de la Energía Solar Térmica

Los sistemas solares térmicos no requieren abastecimiento de combustible, son totalmente silenciosos, y apenas requieren mantenimiento.
Una vez que se ha amortizado la inversión inicial, toda la energía que produce el sistema solar térmico es un ahorro neto.
Los paneles térmicos, por su aspecto y constitución, resultan fáciles de integrar y adaptar en las edificaciones. Los sistemas solares térmicos son la solución ideal para aquellos casos en los que se intenta respetar al máximo el entorno natural.
Utilizan una fuente de energía renovable (la radiación solar), lo que quiere decir que a la escala temporal humana es inagotable, al contrario de lo que sucede con las fuentes de energía convencionales que dependen de un recurso que es limitado (petróleo, carbón, gas natural, etc.).
Producen calor sin necesidad de ningún tipo de reacción o combustión, evitando la emisión a la atmósfera de CO2 u otros contaminantes responsables entre otros fenómenos, del calentamiento de la atmósfera (efecto invernadero). Por cada m2 de superficie colectora instalada se deja de emitir a la atmósfera 500 Kg. de CO2 al año.

Diseño

El sistema térmico hay que dimensionarlo en función del consumo energético de la instalación y de las condiciones de insolación de la zona en cuestión. Se suele instalar un sistema de apoyo por energía convencional (caldera de gas o combustible líquido) que asegure el aporte energético en caso de falta de sol.

El consumo se establece en función del nœmero de habitantes de la vivienda, de la superficie y volumen de la vivienda en el caso de calefacción por suelo radiante, o de las necesidades energéticas concretas en cada caso y de las horas medias de funcionamiento. Al final se alcanza un valor que se expresa en Megajulios mensuales. Los datos de insolación se extraen de unas tablas empíricas, en los que se dan los valores de la energía solar que incide por m2 de superficie horizontal y en un día medio de cada mes, en cada lugar geográfico.

Es necesario también conocer el tipo de utilización de la aplicación: si es permanente o no, o si es de utilización preferente en invierno o en verano.

Nuestros servicios.
Los conocimientos progresan a ritmo vertiginoso y cada día estamos en mejores condiciones para controlar la energía solar y sacarle el rendimiento adecuado a unos costes cada día más bajos. Nuestro equipo de profesionales les asesorarán sobre las mejores opciones, sobre su rendimiento energético, sus costes y sobre todas las subvenciones disponibles en cada momento.

Realizaremos su presupuesto y ejecutaremos el proyecto "llaves en mano" ayudándole a tramitar las posibles subvenciones que haya disponibles en cada momento. Todo con el máximo de garantías y comodidad para usted.



Sistemas fotovoltaicos aislados.
(^arriba)
Aplicaciones

Viviendas aisladas.
Naves agro-ganaderas
Refugios rurales y de montaña aislados.
Albergues de montaña.
Instalaciones de bombeo y riego
Plantas de tratamiento de aguas limpias y de aguas residuales
Estaciones repetidoras de telecomunicación ...

Ventajas de la Energía Solar Fotovoltaica

Al contrario de lo que sucede con los grupos electrógenos, los sistemas fotovoltaicos no requieren abastecimiento de combustible, son totalmente silenciosos, apenas requieren mantenimiento y tienen una vida útil mucho más larga.

Prácticamente el único mantenimiento que se requiere es controlar el nivel del electrolito en la batería y añadirle agua destilada cada cierto tiempo.

La duración de una batería de tipo estacionario oscila entre 10 y 15 años. Los paneles solares tienen una duración muy superior (los fabricantes ofrecen garantías de hasta 25 años).

La electricidad se produce en el mismo lugar donde se consume, eliminando la necesidad de instalar tendidos eléctricos, que suponen no sólo un importante coste económico sino también un impacto sobre el paisaje y las aves. Además los paneles fotovoltaicos, por su aspecto y constitución, resultan fáciles de integrar y adaptar en las edificaciones rurales. Los sistemas solares fotovoltaicos son la solución ideal para aquellos casos en los que se intenta respetar al máximo el entorno natural, como ocurre con los Espacios Naturales Protegidos.

Utilizan una fuente de energía renovable (la radiación solar), lo que quiere decir que a la escala temporal humana es inagotable, al contrario de lo que sucede con las fuentes de energía convencionales que dependen de un recurso que es limitado (petróleo, carbón, gas natural, etc.).

Producen electricidad sin necesidad de ningún tipo de reacción o combustión, evitando la emisión a la atmósfera de CO2 u otros contaminantes responsables entre otros fenómenos, del calentamiento de la atmósfera (efecto invernadero).

Diseño

El sistema fotovoltaico se dimensiona en función del consumo de la instalación y de las condiciones de insolación de la zona en cuestión. El consumo se establece en función de la potencia de cada uno de los aparatos eléctricos que se vayan a utilizan y de las horas medias de funcionamiento. Al final se alcanza un valor que se expresa en vatios-hora/día (Wh/día). Los datos de insolación se extraen de unas tablas empíricas, en los que se dan los valores de la energ’a solar que incide por m2 de superficie horizontal y en un día medio de cada mes, en cada lugar geográfico. Es necesario también conocer el tipo de utilización de la aplicación: si es permanente o no, o si es de utilización preferente en invierno o en verano.



Sistemas fotovoltaicos de conexión a red.(^arriba)
Este tipo de sistemas está constituido básicamente por un generador solar fotovoltaico compuesto a su vez por un conjunto de pequeños paneles solares conectados entre si y por un inversor, que nos convierte la corriente continua de la placa en alterna, con conexión directa al consumo de la instalación y a la red de distribución eléctrica. A diferencia de los sistemas fotovoltaicos aislados, no requiere acumuladores o batería para almacenar la energía, así como tampoco sistemas de regulación de carga.

Funcionamiento

El generador fotovoltaico capta la radiación solar y la transforma en energía eléctrica, que en lugar de ser almacenada en baterías, se puede utilizar directamente en el consumo o bien venderla a la compañía eléctrica de distribución.

Estas dos funciones las realiza un mismo equipo: un inversor DC/AC especialmente diseñado para esta aplicación.

El generador fotovoltaico o campo de paneles se puede integrar en las viviendas o en los edificios, o en estructuras especiales.
Aplicaciones

Son aplicables a todo tipo de edificaciones situadas en núcleos electrificados:

Viviendas unifamiliares
Comunidades de propietarios
Organismos públicos y/o privados (colegios, institutos, hospitales, residencias, etc.)
Centros comerciales
Edificios industriales.

Ventajas

Una vez amortizada la inversión inicial, toda la energía inyectada a la red por el generador fotovoltaico es ganancia para el usuario de la instalación.

Al instalarse en el mismo punto en que se produce el consumo, las pérdidas en la distribución de la energía eléctrica son mínimas.

Los máximos de producción de energía coinciden en muchos casos con horas punta de demanda (comercios, industrias...).

Son fáciles de instalar en cualquier edificio, sin consumir más espacio del que ya ocupa el medio urbano.

Pueden servir como sistemas de abastecimiento energético de emergencia a hospitales u otros centros estratégicos.

No produce ningún tipo de contaminación ni efecto nocivo. Al contrario, contribuye a elevar el nivel de calidad ambiental de las ciudades al disminuir las emisiones de CO2 y otros contaminantes producidos por las fuentes de energía convencionales.

Son sistemas modulares: permiten pequeñas inversiones y de forma progresiva.

 
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